sexta-feira, 26 de junho de 2009

la casa de bernarda alba y el cometa halley - garcía lorca y reinaldo arenas

El Cometa Halley en la casa de las hermanas Alba

Este trabajo es una lectura de dos obras de distintos autores, es un estudio comparativo entre el texto dramático La Casa de Bernarda Alba, del escritor español Federico García Lorca, y el cuento El Cometa Halley, del cubano Reinaldo Arenas. Entre los dos textos hay un espacio temporal de cincuenta años, la pieza fue escrita en 1936 y el cuento en 1986.

El objetivo es investigar: las aproximaciones y los distanciamientos entre los dos textos – como se mantienen o si cambian los personajes, las simbologías, el argumento, el tiempo, el espacio y el tono de las obras; los artificios utilizados por Arenas para recuperar la obra de García Lorca y; por fin, verificar si El Cometa Halley puede ser visto como una parodia de La Casa de Bernarda Alba. Para esto, emprendo un análisis individual de cada obra para después hacer un análisis comparativo.

LA CASA DE BERNARDA ALBA

La Casa de Bernarda Alba es en su aspecto formal un texto dramático y el propio autor añade otra información, según Lorca es un drama social entre mujeres de un pueblo en España.

No tenemos narrador en la pieza, hay solamente indicaciones e rubricas que indican el escenario donde se desarrollan la acción (“Habitación blanquísima del interior de la casa de Bernarda. Muros gruesos. Puertas en arco con cortinas de yute rematadas con madroños y volantes.”[1]) y que también indican cómo debe ser hablado el texto, obedeciendo la forma clásica del texto dramático, o sea, aparecen entre paréntesis antes de la voz del personaje (“Criada: (Con tristeza, ansiosa) ¿Por qué no me das para mi niña, Poncia?”[2]).

RESUMEN, ARGUMENTO Y TONO

Bernarda Alba es una mujer que acaba de quedarse viuda por la segunda vez y decide imponer luto de ocho años a sus hijas solteras e ya feas (Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y Adela), así como ocurrió en la casa de su padre y de su abuelo. Ella cobra resignación y obediencia a las hijas y les dijo que este es el destino de las mujeres.

Desde la muerte de su padre, ningún hombre entró en su casa, incluso los hombres que están en el velorio de su marido no entran en su casa, ellos se quedan fuera de la casa, lejos de sus dominios. Pepe el Romano es el elemento masculino en la trama, mismo que él no aparece físicamente en ningún momento de la pieza. Él se queda novio de Angustias, pero también es amado por Martirio y hace sexo con la hermana más joven, Adela.

Un clima de envidia planea entre las hermanas por cuenta de Pepe y también por las disputas de herencia. Una casa sólo con mujeres, una ciudad con un clima muy caliente y una casa cerrada por cortinas negras aumentan la idea de un convento o de un infierno.

Maria Josefa, la madre loca de Bernarda, y Adela, su hija más joven, son los personajes que hacen resistencia a la tiranía de Bernarda. Adela se enamora del novio de su hermana y cuando ellos son descubiertos se mata. Pepe el Romano huye porque Bernarda dispara tiros en su dirección.

Las primeras y las últimas palabras de Bernarda en la pieza son “Silencio”, el que nos informa de sus preocupaciones con las cotillas y con las envidias del mundo externo a su casa.

Así, el argumento de la pieza es la situación de las mujeres en España, la libertad que ellas no tienen, la vigilancia que la sociedad mantiene sobre ellas y la vigilancia ejercida por las propias mujeres sobre ellas mismas. La preocupación en mantener las apariencias y los casamientos por intereses también son temas secundarios de la pieza.

Todo el texto está bajo un tono de tragedia, de opresión, de rancor y de rabia que se manifiesta en ironía y sarcasmo entre los personajes.

Las empleadas, incluso La Poncia, la empleada más vieja en la familia, nutren una grande rabia por Bernarda. La Poncia llega a decir que cuando ella salir de la casa de Bernarda va a escupirla (“Ese día me encerraré con ella en un cuarto y le estaré escupiendo un año entero”[3]). Otra empleada dijo que la muerte de Antonio Benevides, marido de Bernarda, fue un alivio para él y para ellas también.

Ya Bernarda es sarcástica con las empleadas y con los vecinos, ella dijo en un pasaje del velorio que los vecinos estaban en su casa para “llenar mi casa con el sudor de sus refajos y el veneno de sus lenguas”[4].

Las hermanas son irónicas entre si por causa de la herencia y también por Pepe el Romano, ellas son movidas por envidia y vigilan el comportamiento una de la otra.

La abuela, Maria Josefa, es sarcástica con el destino de sus nietas y también con Bernarda, ella canta el siguiente: “Bernarda, / cara de leoparda. / Magdalena, / cara de hiena.”[5]).

Hay también ironía con la iglesia, por ejemplo, una empleada dije que el padre que rezó la misa de su madre, cantó como un lobo. Más adelante en el texto, tomamos conocimiento que la madre de ella era una prostituta. Podemos entender este aúllo como un lobo que pierde su loba, que llora la muerte de ella.

“Ahora que nadie como el antiguo sacristán, Tronchapinos. En la misa de mi madre, que esté en gloria, cantó. Retumbaban las paredes, y cuando decía amén era como si un lobo hubiese entrado en la iglesia. (Imitándolo) ¡Ameeeén! (Se echa a toser)”[6]

ESPACIO Y TEMPO

El espacio principal es la casa de la familia Alba, el poco contacto que los personajes tienen con el mundo externo ocurre por los muros y por las grades de la casa.

No hay marcación temporal en la pieza, se sabe solamente que empieza con el velorio del según marido de Bernarda y acaba con la muerte de Adela, pero este intervalo de tiempo no tiene ninguna delimitación.

Pero se puede decir que el tiempo es marcado por los cambios de color de las paredes de la casa de Bernarda. La pared de la casa cuando comienza la pieza es blanquísima, después en el segundo acto está blanca y en el último acto las paredes están ligeramente azuladas.

La casa ora es definida como un presidio (“Adela: (Haciéndole frente.) ¡Aquí se acabaron las voces de presidio!”[7]), ora como un convento (“La Poncia: No. ¡Ya me ha tocado en suerte este convento!”[8]), ora como un infierno (“Angustias: Afortunadamente pronto voy a salir de este infierno”[9]).

SIMBOLOGÍAS

El mar / El agua – el agua está muy presente en toda la pieza sobre formas diferentes, pero en general podemos entender el agua o la sed como el deseo sexual.

La Poncia, por ejemplo, hace una relación entre el mar como deseo y volverse las espaldas contra el mar como castidad (“Cuando una no puede con el mar lo más fácil es volver las espaldas para no verlo.”[10]), ella está así analizando el comportamiento de Bernarda Alba, que nada puede contra el deseo de las hijas, por eso intenta apágalo con la castidad.

El bastón de Bernarda Alba – es un símbolo del poder de Bernarda, ella bate con él en el suelo siempre que quiere ordenar algo o llamar la atención. Puede ser visto como un símbolo fálico, ya que Bernarda se comporta como un hombre y lo tiene siempre a la mano.

Bernarda: (Golpeando con el bastón en el suelo.) ¡No os hagáis ilusiones de que vais a poder conmigo. ¡Hasta que salga de esta casa con los pies adelante mandaré en lo mío y en lo vuestro![11]

Para Adela, romper el bastón de Bernarda es romper el dominio de la madre sobre ella.

Adela: (Haciéndole frente.) ¡Aquí se acabaron las voces de presidio! (Adela arrebata un bastón a su madre y lo parte en dos.) Esto hago yo con la vara de la dominadora. No dé usted un paso más. ¡En mí no manda nadie más que Pepe![12]

El caballo – su presencia en el texto es como un presagio do que va a ocurrir, el caballo esta intentando echar a bajo las paredes de la casa de Bernarda, así como esta haciendo Pepe el Romano, intentando casar con una das hermanas. Si el caballo garañón es el correspondiente de Pepe en el mundo animal, las potras son las hermanas Alba. El modelo del mundo animal es lo mismo del mundo humano, el macho debe quedarse libre, las hembras deben quedarse encerradas.

Bernarda: (Levantándose furiosa) ¿Hay que decir las cosas dos veces? ¡Echadlo que se revuelque en los montones de paja! (Pausa, y como hablando con los gañanes.) Pues encerrad las potras en la cuadra, pero dejadlo libre, no sea que nos eche abajo las paredes. (Se dirige a la mesa y se sienta otra vez.) ¡Ay, qué vida![13]

Las perlas – en una charla entre Bernarda, Prudencia, Angustias y Adela se habla del anillo de pedida que Pepe ha dado a Angustias. Para Prudencia, el anillo de perlas significa lagrimas, el anillo tiene tres perlas, o sea, tres lagrimas (Es precioso. Tres perlas. En mi tiempo las perlas significaban lágrimas...[14]). Podemos entender las perlas como lágrimas de Angustias, Martirio y Adela, las tres hijas de Bernarda que están enamoradas de Pepe. El anillo de perlas es así un presagio de cosas malas.

PERSONAJES

Maria Josefa – es la madre de Bernarda, tiene 80 años, es una vieja loca que sueña en casarse en las orillas del mar. Ella se queda casi todo el tiempo encerrada en su cuarto para que la gente no la vea. Ella puede ser vista como una Adela vieja, una mujer reprimida por la sociedad y que tiene el coraje de decir el que siente. Cuando ella habla se mezcla verdad y locura. Su nombre es una referencia a Maria, la madre de Dios, y José, el padre.

Bernarda Alba – mujer de 60 años, viuda por la segunda vez y madre de cinco hijas. Una mujer dominadora, tiránica, conservadora y muy preocupada con las tradiciones y con las apariencias, guardián de las convenciones morales e sociales. Es una mujer que repite con sus hijas el mismo comportamiento de opresión en que fue creada (“¡Cuánto hay que sufrir y luchar para hacer que las personas sean decentes y no tiren al monte demasiado![15]). Es odiada por todos los otros personajes. Está siempre con un bastón que representa poder. A pesar de esto, ella no consigue ver la guerra en que viven sus hijas. Alba puede significar blancura y se comparamos la blancura de la casa con la familia, vemos la degradación que ocurre con los tipos durante la pieza, saliendo de un blanquísimo para un blanco azulado.

Angustias – la hija más vieja de Bernarda, 39 años, es la más rica y su padre fue el primer marido de Bernarda, es la novia de Pepe el Romano. Al revés de que su nombre pueda sugerir, ella nos es una mujer angustiada, ella es muy tranquila, incluso sabe de los intereses de Pepe, que la quiere como mujer por ser la más rica de las hermanas, e todo esto para ella es indiferente.

Magdalena – 30 años, así como Angustias su nombre debe ser entendido al revés de una asociación con Magdalena, la prostituta salva por Jesús, ya que ella es la primera a condenar a Pepe por sus intereses económicos. La Magdalena de Lorca no es solamente una víctima, pero ella también juzga.

Amelia – 27 años, es la más resignada de las hermanas.

Martirio – 24 años, Martirio no sufre martirios, ella provoca martirios, principalmente en Adela. Es vengativa y envidiosa, esta siempre a vigilar Adela. Se queda enamorada de Pepe, pero como tiene miedo de los hombres nunca hace nada, ella condena el coraje de Adela, pero según La Poncia, es la hermana que más gusta de Adela.

Adela – 20 años, la hija más joven de Bernarda, es rebelde e desea, así como su abuela, libertarse de la tiranía de su madre. Es una mujer valiente, enfrenta la madre, las convenciones sociales, desea el control sobre su cuerpo (“¡Yo hago con mi cuerpo lo que me parece!”[16]). Se enamora de Pepe el Romano y hay una sugestión de que tenga se quedado embarazada, cuando una mujer va a ser apedreada porque parió un hijo de hombre desconocido y intento matarlo, Adela, al revés de toda la gente, cogiendo el vientre, pide que no hagan esto.

La Poncia – la criada más antigua de la casa Alba, 60 años, para ella la casa es como un convento y por esto vigila las hijas de Bernarda para que pueda continuar viviendo en una casa deciente. Su nombre es una alusión a Poncio Pilatos, personaje bíblico, y se puede decir que así como Poncio, La Poncia está siempre a incitar las personas y después a lavar las manos.

Pepe el Romano – 25 años, el personaje no aparece en la escena ninguna vez, pero así mismo él es el origen de todo el desorden de la familia Alba, es él que causa la envidia de las hermanas. Se puede asociarlo con un caballo que intenta invadir la casa de Bernarda. Él se queda novio de Angustias, es amado por Martirios y mantiene relaciones sexuales con Adela. Su final es huir de los tiros de Bernarda.

EL COMETA HALLEY

El Cometa Halley es un cuento breve narrado casi todo en tercera persona, en el no hay ninguna descripción psicológica profunda de los personajes, él carácter de ellos es formado por las acciones.

Tenemos en el cuento un narrador muy crítico y muy irónico y algunas veces se puede decir que él se mezcla con Arenas, por ejemplo, en las críticas que hace a García Markos, o mejor García Márquez.

RESUMEN, ARGUMENTO Y TONO

El cuento comienza con un resumen del que ocurrió a las hermanas Alba, la huída de España en el año de 1891. Pero, según el narrador, Lorca se quedó apasionado por un personaje y dejo la historia trunca y confusa y por esto el narrador va a contar lo que ocurrió.

En verdad Adela no murió, ella fue salva por sus hermanas y con la ayuda de La Poncia ellas deciden huir, pasan por muchas ciudades hasta llegar a La Habana. Llegan en Cuba animadas y todas tienen el deseo de tener hombres, pero solamente Adela es bien sucedida.

Las cuatro hermanas con envidia de Adela deciden huir y llevan el hijo recién nacido de Adela para un pueblo tranquilo donde vuelven a vivir como se fuesen vigiladas por Bernarda. Ellas pasan a ser un ejemplo de moralidad cristiana, son conocidas como las monjas españolas. Después de dieciocho años todas se olvidan de Adela.

Ellas salen poco de casa, solamente para ver las orillas del mar. Su sobrino, José de Alba, ahora es un adolescente guapo y tímido que también solamente sale a la calle para vender flores hechas de papel y esperma y algunos tejidos de punto.

Pero en 1910, García Markos, un escritor que también se cree astrónomo, comienza a dar publicidad a pasaje del cometa Halley y junto con el cura del pueblo dijo que el pasaje del cometa va a traer el fin del mundo. La populación se divide, unos se matan, otros pasan a vivir en lascivia, otros no creen que sea el fin del mundo y algunos pasan a vivir con más religiosidad. Hasta que en el día 11 de de abril de 1910, día del juicio final, día del pasaje del cometa, llega Adela a la casa de las hermanas.

Adela trae muchos vinos, un gramófono y un óleo, que es un retrato ampliado de Pepe el Romano, y después de hacer las paces con las hermanas y de conocer su hijo ella empieza a embriagar las hermanas y el hijo. Adela entonces dijo que el fuego que las matará es culpa de ellas, la causa no es lo que ellas hicieron pero es lo que ellas dejaran de hacer. Ya embriagados, con la ayuda de Adela y de su cochero empiezan una grande orgía bajo el óleo de Pepe el Romano.

Pero el cometa pasa y nada ocurre, las hermanas se despiertan en el medio de la mayor calle de la ciudad y desde ese día la casa de las hermanas fue uno de los más conocidos lupanares de La Habana, donde por muchos años los clientes fueron atendidos por las hermanas. Por fin, el narrador dijo que la única cosa que él puede decir es que ninguna de las hermanas murió vírgenes.

El tono del cuento es todo muy irónico, pero la principal fuente de la ironía es el narrador y no los personajes, excepto el personaje La Poncia, un ejemplo de esto es que ya en el segundo párrafo el narrador de Arenas dijo que Lorca dejó la historia trunca y confusa y en este mismo párrafo el personaje Pepe mata a su criador (Lorca), sin antes satisfacerlo – una sugestión de homosexualidad. Esta es una forma muy irónica y divertida de retomar los personajes de Lorca, pero no deja de ser una denuncia del asesinato de lo mismo.

Por la narrativa tenemos informaciones de Cuba, de sus calles, de las plazas, de los castillos, de su historia, del tráfico y de su paisaje. El narrador también añade al cuento muchos elementos de la cultura cubana, quizá latino-americana, por ejemplo, la cantante Raquel Meller y el pintor Landaluze. El narrador del cuento también hace críticas a la república, a la iglesia y a su enemigo García Markos.

ESPACIO Y TIEMPO

El primer espacio en el cuento es un pueblo en Andalucía, un sitio que no se describe, pero que es un lugar de huída. Para las hermanas, es un sitio de tiranía. Dejar el pueblo, la Andalucía y la España alegóricamente es huir de la opresión. En la huída hay una descripción de una luna espléndidamente lorquiana, un reflejo y un homenaje a García Lorca.

Las hermanas pasan por Córdoba, Sevilla, Sierra Morena y Cádiz donde compran pasajes para La Habana. Estos sitios no reciben ninguna descripción. Los personajes se van a Cuba y llegan eufóricas en este nuevo sitio. En La Habana, primer viven en la calle de Obispo, que es descrita como una calle dinámica, donde pueden encontrar novios. Después las hermanas, excepto Adela, se van a Cárdenas, un pueblo muy diferente de la calle Obispo, un pueblo provinciano y aburrido.

En Cárdenas, las cuatro hermanas pasan a vivir como en España, en luto, con las ventanas cerradas, es un pueblo tranquilo, pero que después de la republica se torna más populoso. Muy listo se cuenta algunos acontecimientos históricos de Cuba: la guerra de independencia, la hambruna de 97, el nacimiento de la república, etcétera. En Cuba, el clima es muy caliente, pero hay noches esplendidas.

El cuento comienza en el verano de 1891, con la huída de las hermanas Alba y se va hasta el día 11 de de abril de 1910, el día del pasaje del cometa Halley, tiempo suficiente para el niño de Adela nacer y hacerse un hombre muy parecido con su padre. El narrador dijo que este es un tiempo mediocre, en que la estupidez se confunde con la inocencia y la desmesura con la imaginación. En el final del cuento, sabemos que el narrador nos cuenta todo en el año 1950.

El tiempo es muy importante para el cuento, horas antes del pasaje del cometa y de la llegada de Adela, hay muchas marcaciones de tiempo “faltaban una hora y tres minutos”, “Solo faltaban cinco minutos”, etcétera. Los cuerpos parecen procurarse en el ritmo del tiempo que se acaba.

PERSONAJES

Bernarda Alba – es descrita como una mujer austera, una vieja temible.

Angustias – en La Habana pasaba día y noche en la ventana con esperanza de conocer un hombre. Después, en Cárdenas, parece asumir el comportamiento de Bernarda y su preocupación con los vecinos.

“—Entren —ordenó Angustias empujando a las hermanas—. ¿No se dan cuenta de que están dando un espectáculo? ¿Qué dirán los vecinos?”[17]

Magdalena – con treinta años ya es una mujer larga, en La Habana paseaba por El Prado.

Amelia – era una mujer jorobada, motivo de burlas que a veces recibía pedradas de chicos. Una vez intentaran jugarla en el foso de un castillo, diciendo que era una bruja y también le acusaban de tener insultado los soldados del rey.

Martirios – vigila Adela con la esperanza de conseguir algún hombre, una sobra. Cuando Adela volvió, fue la primera a hacer las paces con ella. Por fin, revela que delató Adela no por amor a Pepe, pero por amor a ella y así revelase la pasión homosexual por Adela.

Sólo Martirio aprovechaba a veces la confusión para abandonar los brazos de algún rufián e irse hasta los pechos de Adela.[18]

Adela – es amante de Pepe el Romano y está embarazada de él. En La Habana es la única hermana que tiene una vida amorosa bien sucedida y cuando ella da a luz veinticinco hombres alegan la paternidad del niño. Cuando reencuentra las hermanas esta ricamente vestida y adornada y trae un baúl lleno de vinos Baccarat, un gramófono y un óleo que es el retrato ampliado de Pepe. Ella embriagó todas las hermanas y después ayudó a sacarles las ropas. En un momento del cuento Adela, deja su hijo semidesnudo frente al óleo del padre y hace un brinde general en homenaje a Pepe el Romano.

La Poncia – ayuda las hermanas Alba a huir y estaba muy feliz con lo que ocurrió en la casa de Bernarda, no por las hermanas, pero por la queda de Bernarda. Mismo con los reclamos para huir junto con las hermanas ella decide quedarse y dijo que los gritos de rabia de Bernarda van a ser mejores que los sonidos del océano.

José de Alba – hijo de Adela, fue separado de su madre por las tías, que la consideraban indigna y disoluta. Es un adolescente guapo y tímido que sale a la calle solamente para vender flores de papel y esperma y tejidos de punto de sus tías. Él con miedo del fin del mundo construyó un abrigo para él y para las tías, pero que fue deshecho. En el día del juicio final, después de muchas copas de vino, él se transfiguró en el padre y beso su madre, revelándose un grande garañón, así como su padre.

Pepe el Romano – huye de los disparos de Bernarda Alba. Después el narrador nos cuenta que él mató a García Lorca, cortando su garganta sin satisfacerlo sexualmente. Mismo que no aparece en el cuento más que esto, él es el grande observador de la orgía de las hermanas Alba y es para él que ellas brindan.

García Lorca – autor de la pieza La Casa de Bernarda Alba, según el narrador del cuento ha dejado la historia confusa por tener se apasionado por un personaje, también nos cuenta el narrador que él fue muerto por Pepe. Hay una sugestión de homosexualidad de Lorca y del propio narrador.

“Aún más arrebatado —y con razón— que sus propios personajes, se fue detrás de Pepe el Romano, «ese gigante con algo de centauro que respiraba como si fuera un león»... Pocas semanas después (pero ésa es otra historia) el pobre Federico perecía a manos de aquel espléndido truhán, quien luego de desvalijarlo, ay, y sin siquiera primero satisfacerlo (hombre cruelísimo), le cortó la garganta.”[19]

Cochero – es un libertino digno de los mejores cuentos del Marqués de Sade, es utilizado para hacer una crítica a la iglesia ya que su origen es el barrio de Jesús María.

El Cura – citaba las hermanas Alba como ejemplo de moralidad cristiana y llego a elogiar las hermanas en un sermón de Pascua. Acogió las predilecciones apocalípticas de García Markos y empezó a hacer sermones fatalistas sobre el fin del mundo, como la Biblia anunciaba.

García Markos – según el narrador es un escritor de la época, pero que ya fue justamente olvidado. Él se consideraba un astrónomo y dio publicidad a artículos que circularan en todo el mundo, con carácter seudocientífico, que decían que el cometa al entrar en la atmósfera terrestre traería la cola contaminada con un gas mortal que mataría toda la vida en la tierra. Es el autor de Lo que las señoritas deben conocer de las estrellas, Astrología para las Damas y El amor en los tiempo del vomito rojo. Es una alusión a García Márquez, con quien Arenas tuve muchos problemas por causa del apoyo de Márquez al régimen castrista, que prendió y condenó Arenas.

El Cometa Halley - el cuento tiene como título un acontecimiento astronómico muy raro que sólo ocurre en 76 a 76 años, eso indica que algo va a suceder en la vida de los personajes y que este cambio ocurrirá por causa del pasaje del cometa. De hecho es así, el pasaje del Halley cambia para siempre la vida de los personajes del cuento. Sabemos hoy que este fenómeno astronómico no causa ningún daño a los hombres, pero en 1910 mucha gente creía que era el fin del mundo, el día del juicio final.

EL COMETA HALLEY EN LA CASA DE BERNARDA ALBA

Creo que el punto de partida para la escritura de El Cometa Halley es un diálogo entre Bernarda Alba y La Poncia en La Casa de Bernarda Alba. En este diálogo Bernarda dijo que a La Poncia le gustaría ver la familia Alba a camino de un lupanar (“Bernarda: ¡Cómo gozarías de vernos a mí y a mis hijas camino del lupanar!”[20]) y es exactamente esto que va a ocurrir con las hijas de Bernarda en el cuento de Arenas. La Poncia contesta a Bernarda con la misma frase que es el subtitulo del cuento de Arenas (“La Poncia: ¡Nadie puede conocer su fin!”[21]). Y ya que nadie puede conocer su fin, Arenas puede así cambiar los destinos de las hermanas Alba.

Para cambiar el final de la pieza de Lorca, Arenas hace un breve resumen en el primer párrafo de su cuento y como justificativa para los cambios él introdujo el propio Lorca como un personaje de su cuento. Según el narrador areniano, la justificativa para los errores de Lorca fue un apasionamiento de este por Pepe el Romano.

“Y si García Lorca dejó la historia trunca y confusa, lo justificamos. Aún más arrebatado —y con razón— que sus propios personajes, se fue detrás de Pepe el Romano, «ese gigante con algo de centauro que respiraba como si fuera un león»...”[22]

Arenas también para retomar el texto de Lorca hace algunas paráfrasis, pero estas no están presentes en los diálogos y sí en el narrador, por ejemplo:

“Sí, ninguna de ellas se acordaba ya de haber tenido —las palabras son de la Poncia— «una lagartija entre los pechos». Mucho menos de que alguna vez llevaran entre las piernas —la expresión es de Martirio— «una especie de llamarada».”[23]

Tenemos una única paráfrasis de los propios personajes, que es cuando Adela y después las otras hermanas empiezan a cantar una música que ya estaba presente en el texto de Lorca.

“Abrir puertas y ventana

las que vivís en el pueblo,

el segador pide rosas

para adornar su sombrero.”[24]

Hay muchos otros puntos de aproximación o de continuación en el texto de Lorca y el de Arenas, por ejemplo:

· Las hermanas huyen para Cuba, ellas hacen el camino contrario del propio Arenas y también de Miguel Ordoqui, pintor a quien está dedicado el cuento y que también escapó de Cuba. En la pieza no hay ninguna referencia a sitios, solamente sabemos que la pieza se pasa en España porque en la introducción del texto el autor dijo que es un drama de mujeres en España. La única referencia espacial en toda la pieza es Cuba, en un dialogo entre Martirio y Adela (“Su padre mató en Cuba al marido de primera mujer para casarse con ella”[25]). Así podemos decir que Cuba que está presente en el texto lorquiano se realiza en el texto de Arenas.

· Todas las hermanas que se sujetaban a Bernarda, cuando llegan a Cuba intentan casarse, pero la única que tenía suerte con los hombres era Adela, así las otras hermanas pasan a vivir como si estuviesen siendo vigiladas por Bernarda. Excepto Adela que no se sujetó a Bernarda ni en la pieza ni en el cuento. Angustias, por ejemplo, con el tiempo asume el papel de la madre.

“—Entren —ordenó Angustias empujando a las hermanas—. ¿No se dan cuenta de que están dando un espectáculo? ¿Qué dirán los vecinos?”[26]

· En el texto de Lorca hay una sugerencia de que Adela está embarazada, Arenas se aprovecha de este hecho y trae para su cuento una Adela embarazada.

· En el texto de Lorca, La Poncia dijo que Martirios es la hermana que más gusta de Adela. Arenas también se aprovecha de esto y trae para el cuento una Martirios que confesa que delató Adela a Bernarda no por amor a Pepe, sino por amor a ella. Arenas va más lejos y trae en el cuento una relación sexual entre Martirios y Adela.

“Sólo Martirio aprovechaba a veces la confusión para abandonar los brazos de algún rufián e irse hasta los pechos de Adela.”[27]

· Por fin, podemos hablar de la retomada de una charla entre La Poncia y Adela que hay en el texto de Lorca, en este dialogo Adela dijo que pasaría por cima de todos para apagar el fuego que siente, pero si en La Casa de Bernarda Alba ella lucha por su cuerpo, en El Cometa Halley ella hace con que las otras hermanas también luchen y se liberten de Bernarda.

“¡Hermanas!, esa bola de fuego son ustedes, que no quisieron apagar en vida sus deseos, como lo hice yo, y ahora van a arder durante toda la eternidad. Sí, es un castigo. Pero no por lo que hemos hecho, sino por lo que hemos dejado de hacer. ¡Pero aún hay tiempo! ¡Pero aún hay tiempo! —gritó Adela irguiéndose en medio del jardín, mezclando su voz con las canciones que los borrachos cantaban por las calles en espera del fin—.”[28]

Así como hay muchos puntos de aproximación o de continuación entre los dos textos hay también cosas que se añaden en el cuento, por ejemplo:

· Las descripciones físicas e históricas de Cuba.

· La presencia de fechas, en la pieza no hay ninguna demarcación temporal, pero en el cuento sí, como ya vimos en la análisis del tiempo del cuento.

· La presencia de nuevos personajes, por ejemplo García Markos, que solamente está en el cuento para ser criticado por Arenas.

· La presencia de artistas ligados a cultura cubana, quizá latino-americana, por ejemplo, Landaluze, pintor cubano del tiempo colonial, que hace el óleo de Pepe el Romano y Raquel Meller, cantante y actriz, que es la voz del gramófono de Adela, en esta escena el gramófono toca un tango argentino Fumando espero.

· El Cometa Halley que junto a la presencia de Adela y al vino que ella sirve son capaces de cambiar la antigua rutina de las monjas españolas.

Pero las principales diferencias entre los dos textos son:

· Mismo que el cuento de Arenas mantenga el tono irónico de la pieza de Lorca hay un cambio, en Lorca la ironía está en los diálogos entre los personajes, ya en Arenas la ironía es principalmente del narrador.

· Mientras el fin de castidad de Adela es el elemento que rompe con la familia en la pieza de Lorca, en el cuento de Arenas, la castidad es el elemento causador del fin del mundo.

· En la pieza tenemos un texto rico de simbologías, ya el cuento de Arenas es pobre en símbolos.

¿Con todo esto que hemos visto arriba, se puede decir que el cuento de Reinaldo Arenas es una continuación parodica del texto de Federico García Lorca?

Según el E-Dicionário de Termos Literários[29], la parodia es un juego de traición premeditada de sentido, no hay parodia sin subversión de sentido, pero es más que esto, la parodia desenvuelve creativamente el texto primero, o mejor deforma un texto preexistente con la intención de obtener un efecto cómico.

Por todo lo que vimos, el cuento El Cometa Halley puede ser entendido como una parodia de La Casa de Bernarda Alba, ya que cambia el sentido de la obra primera y más que esto desenvuelve creativamente el texto haciendo un grande homenaje a Lorca. Para comprender esto no podemos olvidar el hecho de ser Lorca un personaje del cuento de Arenas, un espacio de denuncia del su asesinato, y también otras pequeñas homenajes que Arenas hace durante el cuento, por ejemplo, “bajo una luna – hay que reconocerlo – espléndidamente lorquiana”[30] o cuando el narrador dijo que las hermanas huyeron a Cuba “cantando a veces los versos del poeta moribundo”[31].

Como ha dicho Judith Butler, en su libro Problemas de Genero, la parodia supone entrar, al mismo tiempo, en una relación de deseo y ambivalencia. Esto puede significar apropiarse de los códigos o de los rasgos de aquel que se parodia para ser capaz de tórnalo explicito, tórnalo más evidente y, así, subvertirlo, critícalo y desconstruílo. Por todo esto, la parodia puede nos hacer pensar y problematizar la idea de originalidad o de autenticidad.


[1] GARCIA LORCA, Federico. La Casa de Bernarda Alba. Disponible en: Acceso en: 10 de mayo de 2009. Pág. 3.

[2] Ibid. Pág. 4

[3] Ibid. Pág. 5.

[4] Ibid. Pág. 11.

[5] Ibid. Pág. 65.

[6] Ibid. Pág. 6.

[7] Ibid. Pág. 71.

[8] Ibid. Pág. 37.

[9] Ibid. Pág. 28.

[10] Ibid. Pág. 63.

[11] Ibid. Pág. 25.

[12] Ibid. Pág. 71.

[13] Ibid. Pág. 55.

[14] Ibid. Pág. 56.

[15] Ibid. Pág. 16.

[16] Ibid. Pág. 33.

[17] ARENAS, Reinaldo. El Cometa Halley. Disponible en: . Acceso en: 02 de junio de 2009. Pág. 7.

[18] Ibid. Págs. 11 e 12.

[19] Ibid. Pág. 3.

[20] GARCIA LORCA, Federico. La Casa de Bernarda Alba. Disponible en: Acceso en: 10 de mayo de 2009. Pág. 47.

[21] Ibid. Pág. 47.

[22] ARENAS, Reinaldo. El Cometa Halley. Disponible en: . Acceso en: 02 de junio de 2009. Pág. 3

[23] Ibid. Pág. 5.

[24] Ibid. Págs. 9 y 10.

[25] GARCIA LORCA, Federico. La Casa de Bernarda Alba. Disponible en: Acceso en: 10 de mayo de 2009. Pág. 18.

[26] ARENAS, Reinaldo. El Cometa Halley. Disponible en: . Acceso en: 02 de junio de 2009. Pág. 7.

[27] Ibid. Pág. 11.

[28] Ibid. Pág. 10.

[29] CEIA, Carlos. E-Dicionario de Termos Literários. Disponible en: <http://www2.fcsh.unl.pt/edtl/verbetes/P/parodia.htm>. Acceso en: 10 de julio de 2009.

[30] ARENAS, Reinaldo. El Cometa Halley. Disponible en: . Acceso en: 02 de julio de 2009. Pág. 3.

[31] Ibid. Pág. 3.

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